Desde El Avión
07 de Diciembre de 2009
Entrevista Navideña con Cristina
Cuando Cristina vivía en su natal Cuba, las fiestas navideñas se centraban alrededor de la familia, los amigos y la comida. Ahora vive en Miami y es la presentadora del "Show de Cristina" merecedor de 12 premios Emmy® (y también es la autora intelectual y creativa de la colección de accesorios para el hogar Casa Cristina™), pero su manera de pensar no ha cambiado ni un poquito. De hecho, ella mantiene las tradiciones familiares al invitar a toda su gran familia a comer, bailar y celebrar la tradicional fiesta de Nochebuena el 24 de diciembre.
¿Cuál es su recuerdo favorito de la Navidad?
- Para mí la Navidad y las fiestas de fin de año son momentos especiales para todo el mundo, pero para Marcos y para mí como familia, que llevamos 23 años de casados, son muy especiales porque es el único momento del año donde no estoy grabando, y tengo como tres semanas unidas donde viene toda la familia: nos reunimos y nos vemos las caras. Así que a los hermanos que viven afuera, a sus hijos, a nuestros nietos, a los papás italianos del marido de mi hija que viven en Jersey, todos nos reunimos en esa época del año y le doy gracias a Dios por tener a mis hijos conmigo y con salud, pero sobre todo, tener a los mismos amigos desde hace más de treinta años. Siempre me preguntan: y tú que trabajas en la tele, ¿es difícil tener amigos? Para mí no es difícil, porque tengo los mismos de siempre, y en la época de Navidad todos nos reunimos en mi casa, y siempre con los mismos nos divertimos igual, y bailamos horrores, así que es mi época de disfrutar, de ser Mati Saralegui y no Cristina.
¿Cómo piensas celebrar este año?
- Te voy a decir una cosa sobre un recuerdo, uno de los más increíbles que tengo sobre la Navidad es que mi mamá falleció hace menos de un año, o sea que la última Navidad fue la última Navidad que pasamos con mi mamá. Esta mañana, preparándome para venir para acá, mientras me estaba maquillando con Miguel Angel, mi maquillador de toda la vida, estábamos los dos riendo porque teníamos puesta música de una señora morena, divina, que se llama Donna Summer, y Miguel y yo, cada vez que canta Donna Summer bailamos como unos locos, pero siempre había una tercera persona que venía y se unía a nosotros para bailar con la música de Donna Summer: era mi mami. Así que hoy me pasé todo el día acordándome de ella.
¿Cuáles son para ti las diferencias de un buen regalo?
- Yo creo que lo más importante para que un regalo sea bueno es que sea útil. A veces las personas te regalan cosas que tú ves que nunca usas. Que sea útil, que la persona lo vaya a usar y que le recuerde a ti, que cada vez que lo vea se acuerde de ti. Es muy importante que no le des a alguien algo que no tiene nada que ver con su familia ni con ellos, pero que no solamente sea algo para una temporada, sino que sea algo que le guste para toda la vida. En las navidades, por ejemplo, yo pienso que lo más importante de intercambiar entre las familias, son cosas que se convierten en recuerdos de nuevo. Cosas que pones en tu arbolito... Yo tengo todavía un pajarito que me hizo mi hija cuando estaba en segundo grado, en papel blanco, y le puso cositas de brilladera por afuera, y ese pajarito es lo primero que sale y se cuelga en el arbolito todos los años. Menos este año, que se lo llevó ella porque se casó; ahora el pájaro está en su árbol.
¿Qué regalo ha sido el más memorable?
- El que más me ha gustado es diferente al más memorable. El que más me ha gustado es un collar de perlas fabuloso, que está hecho con perlas barrocas, porque a mí no me gusta nada que es perfecto; son imperfectas como yo, y son preciosas. Me acuerdo que la primera vez que yo vi esas perlas -las tengo puestas chiquititas en mis zarcillos, mis aretes- lo tenía puesto mi amiga Carolina Herrera. Estuve años y años pensando: ¿cuándo voy a poder comprar ese collar? Y un día, mi marido se apareció con un collar de perlas de Carolina Herrera, y me lo pongo siempre para todo, hasta para jeans. Pero el regalo más memorable que he podido tener en mi vida fue cuando me mudaron de la casa de la playa, que había tanto ruido y tanto lío, y me compraron la casa donde vivo ahora, donde hay tantas orquídeas, tanta paz, tantas cosas verdes, donde mis perros son tan felices y yo también. Ese fue mi regalo de la Navidad pasada: mi casa.
Hablemos de la comida, de algún platillo para la Navidad...
- Francamente, el problema mío es que a mí me gustan los platillos de todo el mundo, por eso tengo este pequeño problema, pero nosotros celebramos las navidades con un puerquito chiquito, y en mi casa en particular hacemos todo lo tradicional, que es el puerquito, el cerdito, hacemos arroz con frijoles negros, hacemos yuca, que es una raíz y le echamos ajo, pero también, como todos en mi familia -mi esposo, mis hijos- son americanos, hacemos un pavo, algunos años hacemos jamón porque yo soy una adicta al jamón dulce que es lo que más me gusta, o si no una carne. Ahora bien: lo que más me gusta en las navidades, que siempre me deja alguno de mis amigos, es una pierna de jamón, que viene por afuera con miel y con azúcar, y en cuanto eso llega a mi casa la desnudamos, mi hija agarra un cuchillo y un tenedor, yo otro, nos paramos ahí y nos comemos medio jamón de una parada. Eso me encanta.
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