|
|
|
|
|
Cristina
lo cuenta todo...
¿Por qué tu libro se llama Confidencias de Una
Rubia?
El título me lo sugirió mi amigo y colega Chucho
Gallegos, director de TV Novelas de México, en un viaje en el que
coincidimos en Los Angeles. Me dijo: Ponle Confidencias de Una Rubia,
pero no lo vayas a contar todo. Pero sí lo conté todo.
¿Cómo se escribe una biografía? ¿De quién
fue la idea?
La editorial Warner Books nos propuso hacer la autobiografía,
y como yo tenía tanto trabajo, Marcos me vendió la idea muy
cuidadosamente, ya que él pensaba que éste era el momento
adecuado para publicar. Nos tomó tres años terminarlo. Para
mí hubiera sido mucho más fácil sentarme en una computadora
a escribirlo, pero no pude porque simplemente no tenía el tiempo.
Entonces llamé a Diana Montané, una colega amiga, y comencé
a dictarle a Diana en una grabadora toda mi vida, las anécdotas,
las historias. Tuvimos como siete u ocho borradores antes de editar el libro.
Entonces me di cuenta que con Diana no bastaba. Tuvimos que empezar a hurgar
en los archivos de Vanidades y Cosmopolitan y todas las revistas donde yo
había trabajado. Y ese material era tanto, tanto, que llamé
a Luz María Doria, la directora de Cristina la Revista, y le dije:
Luz María, me tienes que dar una mano. Entonces
Diana y Luz María me mandaban un borrador cada una por fax, yo los
revisaba, nos reuníamos y editábamos, hasta que terminamos.
¿Sucedió alguna anécdota mientras escribías
el libro?
Me gusta llamar este libro, el libro hormonal. Cuando empezamos
a escribirlo con Diana fue curiosísimo porque las dos empezamos a
atravesar la menopausia. Teníamos los mismos síntomas, las
locuras, los mareos, los calores... Yo le decía, en la mitad de la
conversación: ¿De qué estábamos hablando?
Y ella me miraba en blanco y me respondía: No me acuerdo.
Cuando Luz María entra en el libro tenía 29 años y
estaba embarazada de Dominique, su primera bebé. ¡Para qué
fue aquello! Cuando estaba ya al final de su gestación, con aquella
barriga que le llegaba hasta la nariz, a Luz María le entró
una especie de picazón incontrolable por todo el cuerpo, causada
por un desbalance hormonal del embarazo, y tenía que meterse en una
bañadera a darse baños de avena, que era lo único que
se lo controlaba. Entonces iba corriendo a mi casa a encontrarse con las
dos menopáusicas para escribir y editar el libro hormonal que fue
Confidencias de Una Rubia. Me pareció increíble
que ese libro fuera la cumbre hormonal de tres mujeres profesionales.
¿Cómo recomendarías tu biografía?
Les dirÌa que el libro está buenísimo; que
nos costó mucho trabajo que no fuera redundante y aburrido; que dijera
la verdad, no sólamente la verdad personal, sino la verdad
del trabajo, que es muy difícil. Tiene muchos tips de comunicaciones:
cómo triunfar; cómo entrar en el medio de la televisión;
cómo ser escritor. Pero sobre todo, tiene tips sobre qué hacer
cuando se es una mujer profesional joven con niños pequeños;
cómo hacer las dos cosas y hacerlas bien. Tiene tips de cómo
sobrellevar la edad para una mujer, que es bien difícil; cómo
hacer para que tu marido no se aburra contigo después de estar muchos
años casados. En fin, que tiene muchos consejos con hechos y datos,
que pienso que aplican no sólamente a las mujeres profesionales,
sino a cualquiera que tenga que luchar por hacer sus sueños realidad.
¿Qué les contestas a quienes te tachan de egocéntrica?
Que si yo fuera hombre no usarían esa palabra. Usarían
adjetivos que utilizan para referirse a los hombres, como ambicioso,
luchador, tenaz.
¿Qué parte del libro te dio más dificultad para
escribir?
Irónicamente, la parte que no salió publicada. Después
de dos años de compendio de material nos dimos cuenta que habíamos
hecho dos libros en uno. Escribimos 400 páginas en exceso, que eran
todos los chismes de las celebridades que había entrevistado a lo
largo de mi carrera. Entonces, a pesar de que dejamos bastante de esto en
este primer libro, decidimos dejar el resto para un segundo libro. Esto
me resultó difícil, porque yo se que a la gente le gusta leer
acerca de las celebridades. Y también fue difícil escoger
qué poner sin ofender, porque yo no puse nada de nadie en mi libro
que a mí no me gustaría que alguien pusiera sobre mis hijos
o sobre mí. Creo que no es necesario; no es como he desarrollado
mi carrera.
¿Cuál fue el secreto más grande que revelaste en
el libro?
De todas las cosas que dije que no se sabían, el hecho
de que Marcos y yo estábamos casados con otras personas cuando nos
enamoramos por primera vez.
¿Qué planes tienes después de este libro?
Una de mis metas como profesional es crear una compañía
de medios que tenga un aspecto editorial, y crear varias revistas además
de Cristina la Revista. Escribir varios libros, y ayudar a otros
escritores a plasmar sus sueños en papel. Me gustaría que
mi compañía de medios fuera la conexión entre Hollywood
y los escritores hispanos. También quisiera producir a gente joven
en televisión y radio.
¿Qué opinas de la biografías no autorizadas?
Pienso que son divertidas, pero muchas veces son falsas y una
gran pérdida de tiempo.
Si Confidencias de Una Rubia llegara a Hollywood, ¿qué
crees que sería? ¿Una película, un drama seriado para
televisión, o una comedia?
Yo creo que tendría un poco de todo, como tiene mi vida.
Mi vida es un circo de tres pistas, así que hay material para todo
el mundo. Incluso nos están proponiendo hacer una comedia con las
historias de mi vida.
¿A quién quisieras de protagonista?
Cualquiera que sea buena actriz, que tenga un sentido del humor desarrollado,
y, sobre todo, que tenga un trasero muy grande como el mío.
¿Crees que la gente cambiará su forma de pensar sobre ti
después de leer tu biografía?
Yo creo que se van a llevar muchas sorpresas, porque quien me
ve en televisión ve sólo un aspecto de mí, que muchas
veces suena como una maestra de escuela regañando. Ahora van a saber
que tengo muchas más facetas como ser humano. Lo que espero es que
les gusten esas nuevas facetas.
Después de repasar tu vida en esta biografía, ¿qué
te parece lo más positivo que has logrado?
Muchas veces me he dicho a mí misma: Tanta lucha...¿pa
qué? Después de terminar el libro me di cuenta de que
las consecuencias han sido mayormente positivas, que valió la pena,
que los dolores de cabeza y los sinsabores valieron la pena. Y no me refiero
sólamente a un éxito, a una fama, a un aspecto económico.
Me refiero a todo lo que he logrado aprender haciendo un programa como El
Show de Cristina, donde si la gente se cree que han roto tabús
de ellos, no saben todos los tabús personales que he roto yo. No
se imaginan como ellos me han ayudado a ser mejor mamá, mejor mujer
y mejor esposa... No se imaginan todo lo que yo he aprendido conduciendo
el show. Me siento como si Dios puso este programa en mi camino, no sólamente
para que la gente aprenda, sino para que aprenda yo en mi propio desarrollo
como ser humano.
¿A quién le dedicaste este libro?
A Gloria y Emilio Estefan, a Celia Cruz, y a la ex-directora de
Cosmopolitan en inglés durante treinta años y mi mentora:
la señora Helen Gurley Brown. Ellos fueron las personas que me enseñaron
a mí cómo manejar esta locura de la fama y el éxito.
Pero sobre todo, el libro se lo dediqué a Marcos Avila, mi esposo,
que ha sido, es y será mi compañero en todas mis aventuras.
¿Veremos los momentos más felices de tu vida reflejados
en este libro?
Sí. He tenido mucho momentos felices en mi vida profesional
y personal. El día que nació cada uno de mis hijos están
grabados en mi mente. El haberme atrevido a perseguir con pasión
el amor de mi vida y casarme con él, siendo once años más
joven que yo. El día que hablé en las Naciones Unidas y todos
me aplaudieron. Y el día más increíble hasta ahora:
cumplir mis 50 años acompañada de todos mis amigos y toda
mi familia. Me sentí por primera vez como una mujer adulta, que me
había ganado el derecho de tener opiniones, no como profesional,
sino como hembra en este mundo.
|
|